Independientemente de cómo haya sido el parto, los nueve meses de gestación junto con el parto se acompañan de ciertas secuelas que es recomendable trabajar lo antes posible.

Durante los ocho diez primeros días del posparto, aquellas partes blandas que sufrieron fuertes tensiones se encuentran en proceso de cicatrización. Por esta razón se deben respetar los tiempos y no sobrecargarlas.

Una vez pasados estos primeros días sería recomendable realizar una valoración del suelo pélvico para poder evaluar cual es su estado y ponernos “manos a la obra” en el proceso de recuperación. Esto es especialmente importante si además, el parto ha sido más traumático con episiotomía, instrumental o se han sufrido desgarros. En el caso de las cesáreas se debería hacer un tratamiento para las adherencias en las cicatrices.

Rehabilitación del suelo pélvico en los casos necesarios.

Fortalecimiento de la pared abdominal (flacidez, diástasis de rectos o eventraciones) mediante distintas técnicas (electro-estimulación, electroacupuntura, radiofrecuencia, hipopresiva).

Cicatrices fibrosas o adheridas de cesárea o episiotomía.

Lumbociáticas, tendinitis por la lactancia y otros problemas osteomusculares.

Piernas hinchadas y otros trastornos venosos o linfáticos.

Gimnasia posparto: Hipopresivos.