El Pilates para Embarazadas refuerza el suelo pélvico, preparándolo para el parto, facilitando una mejor recuperación postparto, estirando la espalda y aliviando las molestias propias del embarazo.

El pilates es un ejercicio intenso sobre todo de la musculatura abdominal, por lo que se recomienda, a las mamás que no hayan hecho nunca Pilates antes, empezar después del tercer mes. Si la mamá tiene control y sabe cómo trabajar la zona no habría problema para practicar Pilates durante todo el embarazo, salvo contraindicación médica.

Durante el embarazo los ejercicios se modifican, añadiendo ejercicios específicos de Pilates Embarazadas no haciendo tanto hincapié en el abdomen sino más en el estiramiento de la espalda (porque a medida que aumenta el tamaño del vientre se pierde control del musculo abdominal).

“La postura materna se modifica adaptándose a la presencia del bebé”

Al ir aumentando el tamaño del bebé, el abdominal se va estirando y va perdiendo fuerza de contracción, apareciendo un desequilibrio que lleva a la musculatura espinal a un sobre esfuerzo para mantener la postura en bipedestación. Esto puede traer como consecuencia la aparición de DOLORES DE ESPALDA, tanto en la zona lumbar como en la dorsal y hasta en las cervicales,  incluso ciáticas.

“El suelo pélvico soporta mayor peso durante el embarazo”

Debido a la compresión del bebé sobre el paquete vascular en la zona inguinal, aparecen trastornos circulatorios en los miembros inferiores: piernas cansadas y edemas en los tobillos y pies.

 

¿POR QUÉ HACER PILATES DURANTE EL EMBARAZO?

  • Aumenta la flexibilidad de la columna y fortalece la lumbar previniendo molestias de espalda​
  •  Fortalece el suelo pélvico​
  •  Previene la diastasis abdominal​
  •  Fortalece y mejora la postura​
  •  Reduce problemas digestivos y previene la aparición de calambres
  •  Mejora la retención de líquidos​
  • Mejora el riego sanguíneo